Una palabra sale de mi boca y se cae al piso

no tiene forma

la tomo con la punta de mis dedos y la miro un rato

no tiene forma de ser

pero tiembla

quizá de frío

le hablo, ¿Me entenderá?

y no responde

la acaricio se siente tibia y húmeda y tiembla más

la levanto y la abrazo

mis brazos no la pueden contener

no tiene forma

y la palabra rompe su tensión superficial y se convierte

en un montón de fonemas tibios húmedos y trémulos que caen al piso

y la flor que nos mira desde la vereda de enfrente se ríe

Suspiro

palabra

palabra

palabrita junto las formas como si fueran piezas de un lego

junto los fonemas

y esa flor sigue riendo

y la palabra esta ahí de nuevo como un verbo

acción sin ser

y la miro a la palabra

se cae

le hablo

le acaricio el lomo como se acaricia el pétalo de una flor

la flor sigue riendo

Con la ternura del cielo:

Ay palabra, no tengas miedo, todo va a estar bien aunque no lo esté

que vos sos el laurel de la poesía

que sos la belleza de la luz

y sos la presencia

la imagen acústica de la beldad

de la levedad

y la palabra tiembla tibia y húmeda en mis manos

palabra palabra

palabra

yo te protegeré

gotita de sonido

estrella de mis labios

corazón de caracol

un día como todas las palabras que se me caen  (no tan especiales como vos) única en la voz

vas a ser ruido

voz y canto y grito

Y ninguna flor se va a reír de vos

Debería estar escribiendo, en hojas que se perderán en otras hojas seguramente. Siento una pena al leer cosas que escribí que no me acuerdo cómo se sentían. Debería estar escribiéndole a lo que sea, al miedo, a la devoción, a la tristeza, al perdón, a la incertidumbre, a el amor, a los errores, a la eternidad, a lo efímero. Debería estar dibujando flores, o monstruos, o cosas imposibles, o lunas, o soles. Y no puedo, no puedo. Debería escribirle a la soledad, a la tristeza, o a las ausencias. Pero no, siempre pero no. En lugar de eso estoy acá, inexplicablemente perdida en una sensación que necesito saberme de memoria, la soledad sorprende, siempre fue tan impredecible, tan ligeramente ella. Siempre tarde para todo lo que quiera sentirse decirse. Y escribirse.

O debería decirte a vos, que gracias. Que me pone contenta que hayamos existido tan nosotras, tan irremediablemente vos y yo. Tan parecidas a la soledad pero juntas. Y decirte que te esperé y aunque me cueste admitir, que te espero aunque no vayas a venir nunca.

O debería intentar que la lluvia me moje y me guste y me enferme y no me importe, porque igual de un resfrío una se puede curar. De la soledad, no.

Voy buscando despacio los detalles, de una lluvia que no fue. Para decir, estos milímetros los conozco, pero esa calle de tres cuadras, o quizá dos, que no me alcanza la vista para ver, voy a tener que caminarlas sola, rodarlas en silencio, arrastrando los pies con leve tristeza. Y saber que no me van a llevar hasta vos. Nunca mas.

Dónde sentí esto antes? Ya voy a llorar por no encontrarme en medio de tanta oscuridad. Cada medio respirar todavía encuentra refugio en los rostros conocidos, en el abrazo que me permite llorar, aunque no haya tiempo.

Entonces ahora dejo de escribir

y de pensar

qué debería estar haciendo

y siento

como mis manos saben que se quedaron sin el sentir de tu tacto, sin la sonrisa tierna del desprecio que irremediablemente me condena

La lluvia es un abismo, etéreamente resguardo de esta sed que no puede saciar esta soledad que se distingue de las otras soledades cuando vos la tomabas y acariciabas cualquier parte de mi y la soledad sabia que iba de la mano con el amor, y la presencia, que extrañamente se quedaba cuando vos te ibas en bicicleta o caminando, cuando nuestros pasos se alejaban cada una de la otra.

Vos

belleza sin descanso

sos un deseo interminable

esta noche que tanto nos ansío me enamoré de la sombra que dejan tus recuerdos

ya se que capaz nunca leas todo lo que escribo

ni los textos en donde creo rememorarte

también se que no voy a poder contarte

con la mitad de mi voz estas palabras

que a veces siento que me sobran

me atraviesan la garganta y se quedan ahí un buen rato

sin permitirme enunciar casi ninguna otra cosa

ya se que no va a haber un día en que me veas sumamente feliz y con la sonrisa que nace de vos

ya se que no va a llegar otra charla que nos deje pensando en la otra sin decirlo

ya se que no voy a volver a verte los ojos brillando

ya se que se acabaron

esas madrugadas preguntándonos cosas

ya se que ya no existen las horas estrechas

que no se nos escurrían al secarse el tiempo en tu reloj de muñeca

Y ya se que sigo aunque no quieras

pensando en esta tristeza

que crece y crece sin saber que la alimenta ni de dónde nace

Me quebre

Las paredes se hundieron
El piso se desfondo
La arena se abrió
Todo salió como mosquitos
Dije que era peligroso
Que las cosas nos iban a dejar como naufragios
Que las estrellas en el agua no iban a ser suficientes
Que lo que no fue ya no seria
Y un poco nos iba a salvar
Que podriamos dar un salto a la profundidad
Que ni tu ansiedad ni la mia nos harian correr
Cuando la pausa marcada fuera lo que necesiten nuestros pies
Te quebraste y tus huesos sonaron como el rocío
Y me miraste de lejos y te dije para adentro con un susurro interior que no habia momento aburrido con vos.

todo lo que está muriendo lleva tu nombre

todo lo que está, tiene tu nombre

textura y sabor, el tuyo

todo lo que está acabando grita tu nombre

todo acabado

tiene nombre

buena noche

el tuyo

grita tu nombre hasta quedar sin textura ni sabor

hasta contar el secreto

y apagarse.

Ahora que

para mí

las cosas son conocidas como pretextos

Y las necesidades como excusas,

y los pensamientos como divagues,

y los sueños como matices imperceptibles del deseo y

las palabras como mentiras del inconsciente

tu sonrisa es la mueca

que me falta cada día

Y tu presencia es un perfume

que sostengo en la memoria

con insistente afán de no perderlo.

pobre nihilista absurda

Vos estás allá

con tu ropa nueva que no conozco, pero que bien bailamos en mi cabeza, no hay música, la imaginamos, coincidimos los pasos y nos sonreímos al mismo tiempo, termina la pieza músical, y se escuchan aplausos parecidos a las gotas de lluvia.

Nosotras seguimos aplaudiendo cuando todos dejaron de hacerlo, y nos reimos.

Me acuerdo de ese día en esa plaza chiquita cerca de las vías, que te escribí en el banco

No hay amor que ame como el nuestro

Y nadie baila tan bien sin música

Como vos y yo

En mi cabeza.

Mientras me digo

NO LLORES MARICONA CONCIENCIA

hay frutas frescas para vos y yo

Y brindo con un vino tinto

que baila

Por todos nuestros recuerdos.

Creo también, creo

En la serena amistad

En una galería de papeles

Cuadernos, libros

Y cosas comunes

Creo además creo

En el joven amor

Creo, en la noche intemporal en la que creo

Creo, quiero y creo

En el sabor del sueño que te involucra

Es, ya lo sé,

El amor es la ansiedad y el alivio

La espera y la memoria

El amor es ya lo sé,

El horror de vivir en lo sucesivo

El amor no es, ya lo sé, el miedo

El amor es, si, los que miran por la ventana

Es el amor con sus mitologías

Con sus pequeñas magias inútiles

vos, te vas por donde viniste y esto habrá sido como un laberinto para mí

Todo aquello que no debe decirse más que por omisión

Hay un día de sol que sueño

Al que nos damos

Como dándonos a un final mejor

Al perfil inaudito de las cosas

A su magia fugaz

Eterna, fortuita

A la luz de los abrazos

Que no saben

Ni pueden

Volver a repetirse en sí mismos.

a dónde vas ?

se precipita adónde, de donde viene ?

solo deja que se vayan los días

La mañana de un día que no importa

Encontré una brecha en mis manos

conectada directamente a mis ojos

Esa brecha de todo lenguaje

Esa boca silenciosa

Esa inteligencia secreta de las palabras

Y exclave las brechas y traduje

La sangre me envolvió abrazándome

Y ahora vivo dentro

Soñando ese latido de venas

Me muero en una fiesta

Y nazco en una palabra

Una que anda y no voy a decirte

Que amanece y amanece

el no los no y los si el si la si las tantas cosas más los no me digas , se nos hace humo las bocas solas

No fue ni es ni será quien dice ser en este mismo momento pero tampoco será su contrario

No odia exactamente

Aunque tampoco decididamente no ama

Y no será una vida verdadera la que vivirá

Por mas que derroche mortalidad

Este dolor duele , por eso duele tu beso posado en el desierto de la sensibilidad de mi piel. Y de tu boca ausente que desayuno cada mañana. Ya no te encuentro . Duelen las agujas rotas en el reloj inventivo del péndulo de esta casa que sostengo . Duelen mis manos. Todo duele. Duele el calor de otro espacio y de este . En la esquina de tu abrazo que ya no me abraza . Duele el amor. Duele tu consciencia mi inconsciencia que me ajusticias en cada sueño , con tanta fuerza y sin amor. Duele sentirte a cada rato aunque no estés . Dicen que los recuerdos son como una polvarada , que pasa por el campo recordando sensaciones que son agradables . Pero la calle también duele. Y camino por la felicidad de los ojos al otro lado del puente , donde no te escribo más a vos , para terminar alguna vez de rememorarte en papeles. Y me pregunto qué poder existe en este lado del puente donde también duele este amor ?